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25/5/15

Estoy ahogada Pero bien Creo

Éste es el miedo:
pelar todos los tomates y todos los pepinos y madurar la carne de res
o dejarla para siempre
y confiar en que ese cerdo que comimos era un cochinillo
pero qué tristeza
y dejarlo para siempre
y hacer pasta sin gluten
dejar de ingerir tartrazina 
temer a las zanahorias.

El ICA es el enviado de un satán masón
o illuminati 
o algo que nombran en un par de best sellers 
uno con un par de testamentos
otro descubridor de textos apócrifos
que no quiero adjetivar porque la mesura
y la otredad
y esta versión mía que habla de la ética y de la minimización del daño
y Él
precioso
teñido de tres colores
lleno de pelos que no se arranca desde la raíz y de quemaduras y de cielos azules 
como sabrán otras diez mujeres
o más
-siempre son más-.

Éste es el miedo:
no sabemos qué comer
ni cómo
no es posible confiar en el códex alimentarius según Él
ni en las multinacionales 
ni en el glutamato monosódico
y como Monsanto se está comiendo al tercer mundo que es mi casa
si no estás cultivando
teme.

El modelo
nos enseñó a temerle a todo lo que no se nombra
-cuando digo todo, no digo todo-.

Acá, la santandereanidad
no sé qué es eso porque no me sonríen en la calle 
qué hago con mi necesidad de aprobación
y con un calor que me falta
aunque arda todo
hasta hacer amarillo al verde.

Él habla del destino
dice dios
yo incertidumbre
o panóptico.

En la cáscara de la fresa hay pesticidas
se acabaron los días de las chocolatinas porque el dinero
porque no sé manejar el amor
porque la madre de mi hijastra me nombra 
y habla de mí
como si supiera de mi sangre
o de mis entrañas
como si mi diploma fuera
algo
de mi verdad.

Quiero pensar que soy
en el futuro
y que tengo un lugar que puedo nombrar o no
sin asustarme
sin pensar en el modelo
o en las diez mujeres
pero qué va
una de ellas me nombra
y habla de mí
y seguirá haciéndolo
porque la mesura es escurridiza
como menos
y el pasado parece ser la materia misma
que no se extingue
que no se agota
sino que se transforma
y que constituye al universo
y yo
no quiero
volverme
una mujer 
multiplicada por diez
erradicada de mí
o de mi amor por el poema
que no es todo
sino el mero ejercicio de la verdad
de la resistencia
o sea todo
como los ojos de mi perro
como el pasado
como mi cama con Él
como una monografía que me ha arrebatado tres almas
como la laringe que estoy a punto de perder por tercera vez
y para siempre.

Éste es el miedo
y luce como un feto extraído a la fuerza en el octavo mes de embarazo
expuesto por una sarta de personas provida
que parecieran no saber del voyerismo
ni del primer trimestre
ni del ethos clínico
ni de las etapas de gestación.

Pienso ahogada.

Éste es el miedo
y nada más.

24/5/15

Le hablo bombillos a mi amigo.

A Luis que es todo luz. Y la luz es relativa.





Se ha abierto mi pecho y está lleno de ramas
¿lo ves?

Te hablo desde la orilla
siento que me escuchas y es hermoso
tu silenciorayo es mi regalo.


Te llamas Lumen en mi mente y estoy reflejándote
por eso me recuerdas niña
colgada de una ventana
arrojando un lazo para traerte y mostrarte mi poema que es una pelota amarilla que no para de rebotar.

Hago un abrigo con palabras para ti
          una piel
porque me parece que estás más expuesto que mis ramas.


Tu verdad se enciende
me quema
y eso es todo:

no la entiendo
no la vivo
pero arde y es tuya
y dibujaría alas si me pidieras mostrarte lo que veo en ella.


Ana suena a Libertad en tu voz
y tu voz es la lágrima más hermosa jamás derramada
porque respira
     
     jamás derramada porque respira.

Hoy no hablo de ti
hoy te hablo
y salen bombillos de mi boca

recibo tus ojos desde la otra orilla
y soy el río

ciérralos

Respiras

te acompaño.

Abro mi pecho de nuevo
te enseño las flores que crecen con tu abrazo
¿las ves?


Siento que te escucho, se escribe un poema nuevo y rebota el mundo.

18/5/15

Todos los poemas vienen a inventarme.

Mi mamá pintaba la pared con un trapo en el noventa y seis y sembraba la palabra terracota en mi lengua

Crecía un recuerdo.

Mi papá barría la sala y sembraba la palabra madre en mi laringe

Crecía una idea.

Otros 
aprendían a tragarse las palabras y a sacarlas por las manos.
Yo
comprendía que mis manos eran la extensión de mi voz
y cantaba
y salían quince nubes de mi boca
y celebraba el agua condensada con el baile.

Crecí hablando al mundo
creándolo con los labios
inventándolo con el sonido.
Cada vocablo 
un alumbramiento
un parto

He parido diez mil billones de palabras con mis cuerdas vocales enfermas 
                                                            diseccionadas
                                                            y vueltas a enfermar.

Soy el sueño invocante

Crece todo lo que sale en mi voz
las semillas de mi lengua.
Toco los sonidos o me convierto en ellos:

   Constétale -y estallo en úlceras de luz-
   Soléate -y ardo, ardo, ardo-
   Enviéntate -y me hago ligera-
   Cascádate -y me riego sobre las rocas sin morir-
   Apiédrate -y permanezco-
   Ceméntate -y me agrieto-.

Si me escuchan hablar asistirán a la creación del mundo.

Soy 
el sueño invocante:

todo lo que sale de mí, germina 

y parece que me sobrevive.

Medellín, las flores, el subidón.

Sara Tomate, 2015.


Entro
y la ciudad crece frente a mis ojos
me devora
inmensa
y caliente.
Recuerdo los días en los que esta ciudad me regalaba primavera y pienso en los libros que he leído y en los que tengo por leer. Pienso en el mundo
y en todas las personas diferentes de mi persona
que también protagonizan videoclips que idean mientras escuchan música con audífonos.

Las mariposas son flores que vuelan. Doy fe.


Pierdo de vista los límites del espacio 
me inflo
-subidón geométrico-
la mesura de saber otro al otro
y regalar silencios dulces.

Relaciones directamente proporcionales entre espacio/pensamiento

                                                                           espacio/incertidumbre.

Relaciones inversamente proporcionales entre espacio/verdad.


Quiero más.


Lo sé

lo siento
la soledad es
un lugar del cuerpo
en el que estalla la primavera
que está lleno de flores que vuelan
que no se ve en el espejo. 

Crece el amor por la inmensidad
del mar
del campo
de las ciudades atestadas de otros
De los pueblos 
no:

     no crecemos las flores en las tierras de La verdad. Doy fe.

La casa de mis padres ha dejado de ser mi casa

me recuerdo

Este lugar
pasó a ser una fotografía en movimiento en la que no quepo más.

El futuro se está iluminando 
sobretodo por lo incierto
El futuro es un video beam que proyecta imágenes de lugares inmensos que no conozco aún
pero que se perfilan en los libros
y en los libros está el mundo
-subidón lingüístico-.

No sé porqué

pero me siento tranquila

creo que 

sin importar dónde esté
estallará de nuevo la primavera en mi esternón.

11/5/15

Esto tiene que sanar.

I.

El aire está quieto y 
el viento se fue a un pueblo cercano 

No lo culpo.

Estoy ciega verde claro

sólo crece maleza en mis ojos color de la tierra más fría.

No me escucho ni en el tango.


II.

Mis manos son vasos quebrados apiñados en diez dedos, dos palmas y una verruga mínima.

Toda esta soledad se me sale del cuerpo, se me sale del poema, se me sale del blog y de mis chats de facebook sin responder. Quiero aliviarme y acariciar mi mejilla como lo harían los que me aman 

pero me corto.



III.

Acto fallido:

pienso casa
digo vientre.

Un escudo de luz sale de mi ombligo y regreso a la primera piedra, me convierto en el primero de los coacervados y visito el sueño de mi madre. Hablamos el lenguaje del agua y me parece tan hermoso como una lágrima. 

Todos los poemas vienen a cuidarme


IV.

Mis hijos son de espuma
amasijos de jabón y aire que se desintegran en el abrazo:
Marimba
Flor
Vila

Mis hijos sin sexo

creo en ellos porque están hechos de palabras
metidos en el poema que me da todo lo que le pido.

Se endulza el aire.


V.

Había olvidado que la sangre fuera tan triste.

La niña que duerme en la habitación del lado
es de piel y tripas y fiebre
y en su lengua nacen las palabras que adornan al mundo

Qué bello es el cielo dibujado en una pared de dos metros cuadrados.

Temer:

Todos los poemas vienen a cuidarme

6/5/15

Soñé.

Corríamos en mi sueño
 anoche.
Tenía tanto miedo de no conocerte
que era casi como estar despierta.

La habitación era la nuestra
-ésa en la que está nuestra hermosa cama pintada de vieja-
estaba llena de pelos de otras mujeres 
y tú
te veías extraño con la nariz rota.

Sentí mucho miedo de no conocerte.

Berta García Faet estaba en el sueño
había ganado un concurso en el que también participaste tú.

Seguíamos corriendo
leíamos los poemas de Berta García Faet -esos en los que habla de un tipo con el que no leyó poemas en inglés- 
y nombrabas la finca de tu papá.
Me recuerdo musitando 
noquieroregresar
noquieroregresar
noquieroregresar
No quiero salir de esta casa nunca más
el mundo afuera está todo teñido de vida y no lo soporto.
Recordé un poema en inglés de Sylvia Plath 
uno que no leyó Berta García Faet con su ex-novio
y pensé en las camas y en Gerardo Arana que murió tan joven:

que nuestra cama sea un país
o nada
un país para bajar esta fiebre
38.2 ºC
y para repetir muchas veces tu nombre
   para repetir muchas veces tú
   para repetir muchas veces
que nuestra cama sea un país
con un altar
a la repetición

Dije: creo que voy a pedirle una beca al gobierno después de todo.

Corríamos
y en un arranque de verdad -como una cortada-
te confesaba mi belleza
te pedía que nunca hablaras de ella
que todas estas cicatrices eran esfuerzos por esconderla.
Te decía
que tengo estos ojos enormes y no sé cómo llevarlos
que a veces pienso
estar condenada a sus pupilas dilatadas.

Te decía -como una cortada más- que tu nombre es toda la incertidumbre que arrastro.

Tenía tanto miedo de no conocerte
que era casi como estar despierta:

La zozobra
de esperar por la cortada
no descansa ni en el sueño.